TDAH Neurodivergencia

El efecto placebo: por qué "funcionó" no siempre significa que funciona

El efecto placebo: por qué "funcionó" no siempre significa que funciona

Gerrit Dou · El charlatán (1652), detalle · Museo Boijmans Van Beuningen, Róterdam · Wikimedia Commons (dominio público)

Portada: El charlatán (1652), de Gerrit Dou, Museo Boijmans Van Beuningen, Róterdam (detalle). Desde su tarima, un vendedor ambulante ofrece su remedio milagroso a una multitud en la que hay madres con sus hijos. Hace casi cuatro siglos se vendían curas en la plaza; hoy se venden en TikTok.

Una guía para padres de niños con TDAH o autismo

"Se lo empecé a dar y en una semana estaba más tranquilo." Es una frase frecuente con referencia al "tratamiento de moda" que aparece en TikTok o en el programa matutino anunciándose. Suplementos, vitaminas, minerales, gotas, aceites, ungüentos, dietas extremas o restricción de comidas se promocionan en redes como la "cura", y pueden ser muy atractivos (no requieren receta, son económicos, son "naturales"). La mejoría que ven los padres es real: el niño sí está mejor. La pregunta es otra: ¿mejoró por el producto o por otras razones? Para responderla, la ciencia usa una herramienta sencilla y poderosa: el placebo.

¿Qué es un placebo?

Un placebo es una pastilla, jarabe o cápsula que se ve, sabe y se toma igual que el tratamiento real, pero no tiene ningún ingrediente activo. Por ejemplo, una pastilla de azúcar.

Sirve como punto de comparación: si un tratamiento no logra más que una pastilla de azúcar, el beneficio no viene del tratamiento.

¿Cómo se usa en los estudios?

En un ensayo controlado con placebo, un grupo de niños con el mismo diagnóstico se reparte al azar en dos grupos. Uno recibe el tratamiento real y el otro el placebo. Lo ideal es que sea doble ciego: ni la familia, ni el niño, ni quien evalúa saben qué recibió cada uno. Al final se compara cuánto mejoró cada grupo.

Esquema de un estudio controlado con placebo: niños repartidos al azar en un grupo con tratamiento real y otro con placebo, y comparación de cuánto mejoró cada grupo
Figura 1. Cómo funciona un estudio controlado con placebo.

La clave está en la comparación. Si el grupo con tratamiento mejora un 40 % y el grupo con placebo mejora un 35 %, el tratamiento solo aportó la diferencia: un 5 %. Por eso un testimonio ("a mi hijo le funcionó") nunca puede reemplazar a un estudio: no tiene grupo de comparación.

¿Por qué un niño mejora con una pastilla de azúcar?

Esto sorprende a muchos padres, pero tiene explicaciones muy concretas:

Cuatro razones por las que un niño puede mejorar con un placebo: la esperanza de los padres, consultar en el peor momento, más atención y estructura, y el tiempo y el desarrollo
Figura 2. Razones de la mejoría con placebo que no dependen del producto.
  • La esperanza cambia la mirada. Cuando esperamos una mejoría, prestamos más atención a los días buenos y le restamos peso a los malos. Este aspecto debe valorarse y trabajarse: nuestra actitud puede influir de forma natural en lo que enfrentamos.
  • El "placebo por intermediario". Una revisión de Waschbusch, Pelham y colaboradores (Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics, 2009) describió que cuando los adultos creen que el niño recibe un tratamiento, cambian su forma de tratarlo: lo elogian más, tienen más paciencia y lo ven con mejores ojos. Y ese cambio en los adultos sí mejora la conducta del niño.
  • Se consulta en el peor momento. Los síntomas suben y bajan. Muchas veces, las familias buscan ayuda en una mala racha, así que lo esperable es que después mejore un poco, con o sin tratamiento. Los investigadores lo llaman regresión a la media. Aquí quiero ser claro: no se trata de todos los casos, pero es un factor que contribuye a explicar el fenómeno del placebo.
  • El tiempo y el desarrollo. Los niños maduran, cambian de grupo o de maestra, y algunas dificultades pueden sobrellevarse mejor con la madurez y con cambios positivos en el entorno, a veces sutiles.

El placebo en el TDAH

El efecto placebo es especialmente fuerte en el TDAH, porque los síntomas se miden con cuestionarios que llenan personas, y esas personas tienen expectativas.

  • Un metaanálisis de 128 ensayos con casi 20,000 participantes (Faraone, Cortese y col., Molecular Psychiatry, 2021) encontró mejorías significativas con placebo en todas las medidas de eficacia, y también efectos secundarios reportados con placebo (el llamado efecto nocebo).
  • En un ensayo con metilfenidato (Vertessen y col., European Child & Adolescent Psychiatry, 2024), los padres reportaron una mejoría con placebo de tamaño mediano, mientras que las maestras prácticamente no la notaron.
Gráfico: mejoría atribuida al placebo según quién califica. Padres: 0.64 en inatención y 0.57 en hiperactividad; maestras: 0.10 en inatención y -0.20 en hiperactividad
Figura 3. La mejoría atribuida al placebo depende mucho de quién califica.
  • En el estudio MADDY sobre micronutrientes (JAACAP, 2022), los padres de ambos grupos reportaron la misma mejoría en los síntomas de TDAH, tomaran el suplemento o el placebo.

Esto no significa que los padres "se lo inventen". Significa que todos, incluidos los profesionales, vemos con otros ojos cuando esperamos un cambio. Por eso, en mi práctica siempre pido también la valoración de la maestra.

El placebo en el trastorno del espectro autista (TEA)

En el autismo ocurre algo parecido:

  • Un metaanálisis de 86 ensayos (Siafis y col., Molecular Autism, 2020) encontró que, en promedio, cerca de 1 de cada 5 niños con placebo fue calificado como "mucho mejor". La respuesta al placebo fue mayor cuando calificaban los cuidadores.
  • El caso de la secretina. A finales de los años noventa, una hormona llamada secretina se volvió famosa por testimonios de padres que veían mejorías asombrosas. Cuando se probó en un ensayo con 60 niños (Sandler y col., New England Journal of Medicine, 1999), ambos grupos mejoraron en algunas medidas, pero la secretina no superó al placebo en ninguna. Aun así, la mayoría de los padres seguía interesada en usarla. Es el ejemplo clásico de cómo una mejoría real puede no venir del producto.

Entonces, ¿el efecto placebo es malo?

No. La mejoría con placebo nos enseña algo valioso: la atención, la estructura, la paciencia y la esperanza de los adultos sí mejoran la conducta de los niños. Esa es justamente la base del entrenamiento a padres y de muchas intervenciones psicológicas.

El problema aparece cuando esa mejoría se atribuye a un producto: la familia gasta dinero, se pierde tiempo valioso y, a veces, se retrasa un tratamiento eficaz. En el trastorno del espectro autista, algunos productos de "cura" incluso han causado daños graves. Además, sigue circulando la idea falsa de que las vacunas causan autismo, algo que los estudios con millones de niños han descartado (Taylor y col., Vaccine, 2014).

También es importante saber que los tratamientos con evidencia, como la medicación para el TDAH, superan claramente al placebo en cientos de estudios. Que exista efecto placebo no quiere decir que "todo es placebo".

Seis preguntas antes de probar un producto o terapia

  • ¿Hay estudios controlados con placebo, o solo testimonios? Los testimonios a veces nos pueden "embarcar".
  • ¿Cuánto mejoró el grupo con tratamiento comparado con el grupo con placebo? Lo que importa es la diferencia.
  • ¿Quién hizo el estudio? Desconfíe si lo financió o lo publicó quien vende el producto. Un ejemplo histórico: en los años sesenta, la industria azucarera de Estados Unidos (la Sugar Research Foundation) financió una revisión científica que le restó importancia al papel del azúcar en las enfermedades del corazón, sin revelar ese financiamiento (Kearns y col., JAMA Internal Medicine, 2016).
  • ¿Promete curar el trastorno del espectro autista o el TDAH? Ningún producto lo hace. Una promesa de cura es una señal de alarma.
  • ¿Es seguro y lo sabe su médico? "Natural" no significa inofensivo.
  • ¿Es el producto de moda? Es necesario investigar.

Cómo evitar que el efecto placebo lo engañe en casa

Si, junto con su médico, decide probar algo nuevo:

  • Mida antes de empezar. Use una escala sencilla o anote durante dos semanas cuántas rabietas, olvidos o conflictos hay por día.
  • Cambie una sola cosa a la vez. Si empieza un suplemento, una terapia y un cambio de dieta al mismo tiempo, no sabrá qué funcionó.
  • Pida la opinión de alguien que no sepa del cambio, por ejemplo la maestra.
  • Dele tiempo suficiente y vuelva a medir de la misma forma.
  • Compártalo con su psicólogo o médico para interpretar los resultados juntos.

En resumen: el placebo es una "pastilla de mentira" que nos permite saber si un tratamiento funciona de verdad. Si un producto no supera al placebo en estudios serios, la mejoría que vemos viene de otro lado: muchas veces, del esfuerzo y el cariño de la propia familia.

¿Tiene dudas sobre el tratamiento de su hijo(a)? En Mente Abierta realizamos evaluaciones de TDAH y TEA para niños, adolescentes y adultos, con intervención integral, seguimiento virtual gratuito y precio solidario. Atención en San José y en Cartago (Centro Médico Bonanza).

📲 WhatsApp: 6108-6416 · Instagram: @dr.menteabierta · Agende una cita

Referencias

  • Faraone, S. V., Newcorn, J. H., Cipriani, A., Brandeis, D., Kaiser, A., Hohmann, S., Haege, A., y Cortese, S. (2021). Placebo and nocebo responses in randomised, controlled trials of medications for ADHD: A systematic review and meta-analysis. Molecular Psychiatry.
  • Johnstone, J. M., y col. (2022). Micronutrients for attention-deficit/hyperactivity disorder in youths: A placebo-controlled randomized clinical trial (estudio MADDY). Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 61(5), 647-661.
  • Kearns, C. E., Schmidt, L. A., y Glantz, S. A. (2016). Sugar industry and coronary heart disease research: A historical analysis of internal industry documents. JAMA Internal Medicine, 176(11), 1680-1685.
  • Sandler, A. D., y col. (1999). Lack of benefit of a single dose of synthetic human secretin in the treatment of autism and pervasive developmental disorder. New England Journal of Medicine, 341(24), 1801-1806.
  • Siafis, S., y col. (2020). Placebo response in pharmacological and dietary supplement trials of autism spectrum disorder (ASD): Systematic review and meta-regression analysis. Molecular Autism, 11, 66.
  • Taylor, L. E., Swerdfeger, A. L., y Eslick, G. D. (2014). Vaccines are not associated with autism: An evidence-based meta-analysis of case-control and cohort studies. Vaccine, 32(29), 3623-3629.
  • Vertessen, K., y col. (2024). Placebo-related improvement with methylphenidate treatment in children with ADHD. European Child & Adolescent Psychiatry.
  • Waschbusch, D. A., Pelham, W. E., Waxmonsky, J., y Johnston, C. (2009). Are there placebo effects in the medication treatment of children with attention-deficit hyperactivity disorder? Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics, 30(2), 158-168.

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica o psicológica.